Profundizamos en nuestros datos de investigación para entender cómo empresas como Nvidia y Quicken Loans motivan a todos los empleados a dar lo mejor de sí, compartir ideas para nuevos negocios y estar preparados para el cambio. Aprovechando datos de medio millón de encuestas a empleados en aproximadamente 800 empresas diferentes, profundizamos en los factores subyacentes que motivan por qué los empleados innovan activa y frecuentemente dentro de sus empresas, frente a quienes se sienten incapaces.
Nuestra investigación identificó las principales empresas que lo han descubierto, así como muchas otras que no lo han hecho. De hecho, las empresas se situaron en uno de tres niveles clave de éxito, que hemos denominado el Modelo de Innovación por Todos. Este modelo refleja cuán capaz es una organización para aprovechar todo el potencial creativo de su personal y los costes correspondientes para la empresa cuando este potencial no se materializa.
Los tres niveles del Modelo de Innovación por Todos — "Fricción", "Funcional" y "Acelerado" — describen la capacidad de una organización para aprovechar, movilizar y responder rápidamente a nueva información e ideas. Esto puede ser información del entorno externo, como la competencia y los cambios en el mercado, o desde dentro, en forma de nuevas estrategias, ideas o conocimientos.
En todos los casos, la capacidad de una empresa para innovar, adaptarse y pivotar rápidamente es esencial para su supervivencia, y estas etapas ofrecen una forma de conceptualizar la capacidad de éxito de una empresa. Las empresas en el estado acelerado comparten la capacidad de adaptarse rápidamente a las disrupciones, crear nuevas y mejores formas de hacer las cosas y generar ideas de alta calidad. Se puede contar con los empleados de toda la empresa para aportar sus mejores ideas y esfuerzo al servicio de los intereses de la empresa.
En cambio, las empresas en estado funcional encuentran un éxito desigual en innovación. Se pueden detectar disrupciones pero no generar reacción, se ofrecen grandes ideas pero no se implementan, y desplegar cambios lleva más tiempo del que la empresa puede permitirse.
Cuando las empresas experimentan un estado de fricción, los líderes y empleados experimentan inercia organizativa al implementar decisiones, probar nuevos enfoques o responder a cambios del mercado. Aunque estas empresas aún pueden tener éxito, tienen un potencial no explotado y pueden tener dificultades para adaptarse o innovar. ¿Cómo conoce una empresa su capacidad actual? Nuestra investigación identificó un indicador central para determinar el estado de innovación de una organización: la Ratio de Velocidad de Innovación. Esta simple medida de la capacidad de innovación de una organización se determina por cuántos empleados experimentan consistentemente oportunidades significativas para innovar frente a aquellos que consideran que estas oportunidades son insuficientes, ausentes o incluso amenazantes.
Esta proporción tiene un claro impacto en la capacidad de innovación de una organización. Como líder, imagina intentar movilizar rápidamente a tu organización para responder al entorno competitivo. Si tu organización fuera un barco que cruza el agua, los empleados que no están preparados para innovar representan un arrastre que te impide maniobrar rápido o avanzar a toda velocidad. Sin embargo, a medida que esos empleados pasan del lado rojo al verde, aceleran el cambio. Te dan el poder de pivotar y correr por delante cada vez.
Para la historia completa, descarga Innovation by All.
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