¿Cómo saber si la experiencia que viven las personas dentro de una organización coincide realmente con la cultura que sus líderes creen estar construyendo?
Es una pregunta que muchas empresas enfrentan cuando crecen.
Y fue precisamente una de las preguntas que comenzó a surgir en The Garzón School mientras construían una organización desde cero.
A medida que el proyecto se expandía, también crecía una preocupación igual de importante: asegurarse de que el compromiso, la energía y el propósito que impulsaban al equipo fundador pudieran sostenerse en el tiempo.
Para responder esa pregunta, la organización decidió apoyarse en Great Place to Work®.
Sam Irving, Director Fundador de The Garzón School, lo recuerda con claridad:
"No buscábamos solamente una certificación. Necesitábamos entender cómo estaba viviendo nuestro equipo esta etapa de crecimiento."
Necesitaba entender cómo estaba viviendo su gente esta etapa de crecimiento y contar con información objetiva para tomar decisiones.
Esa decisión marcó el inicio de un proceso que les permitiría validar fortalezas, descubrir oportunidades de mejora y transformar la escucha en una herramienta concreta de gestión.
Este es el camino cultural de una organización que entendió que construir un colegio diferente también implicaba construir una cultura sólida, sostenible y capaz de crecer junto a las personas que la hacen posible.
The Garzón School nació en 2022 en circunstancias poco convencionales.
Antes de contar con el campus que hoy la caracteriza, el proyecto funcionaba en un hotel alquilado en La Barra mientras reunía los recursos necesarios para construir su futuro hogar: un campus de 38 hectáreas de bosque cerca de Manantiales, diseñado por Rosan Bosch Studio.
Desde sus orígenes, la organización eligió operar como una Asociación Civil sin fines de lucro, reinvirtiendo todos sus excedentes en el desarrollo del proyecto educativo. Esa decisión respondió a una convicción profunda: priorizar la visión pedagógica por encima de cualquier otra consideración.
Su propósito es formar changemakers: personas capaces de pensar con criterio propio, actuar con protagonismo, relacionarse con empatía y comunicarse con claridad. Un propósito que atraviesa cada decisión académica, organizacional y cultural.
Pero construir una institución educativa desde cero implicaba mucho más que desarrollar infraestructura o diseñar programas académicos.
También significaba construir una cultura.
Como explica Sam Irving:
"Construir un colegio desde cero significó construir también nuestra cultura desde cero. No había una forma heredada de hacer las cosas. Eso nos obligó a ser muy explícitos sobre qué tipo de organización queríamos ser."
Sin embargo, los desafíos aparecieron rápidamente.
A medida que el proyecto avanzaba, el equipo fundador asumía responsabilidades que iban mucho más allá de sus funciones habituales.
La vocación estaba presente.
El compromiso también.
Pero surgía una pregunta clave:
¿Cómo sostener esa energía a largo plazo sin descuidar a quienes estaban construyendo la organización desde el primer día?
Cuando se les pregunta qué hace única a The Garzón School, tanto el liderazgo como los colaboradores coinciden en una misma idea: el propósito.
La organización reúne a personas que eligieron formar parte de un proyecto en construcción, atraídas por la posibilidad de contribuir a algo con significado.
Eso se refleja en la forma en que participan, proponen ideas, asumen desafíos y colaboran más allá de los límites formales de sus roles.
Uno de los colaboradores lo resume así:
"Realmente sentirse parte de un todo, donde lo que se hace cuenta, desde lo que uno cree que no se ve."
Otro destaca:
"El sentido de pertenencia y el propósito compartido es uno de los aspectos más distintivos de trabajar en TGS."
Para Irving, esa conexión con el propósito es uno de los pilares de la cultura organizacional.
"Es una cultura de propósito compartido, donde la gente se queda porque cree en lo que está construyendo."
Los resultados acompañan esa percepción.
El 93% de los colaboradores expresa orgullo por formar parte de la organización, mientras que el 100% afirma que su trabajo tiene un significado especial y que es mucho más que un empleo.
Sin embargo, construir una organización desde cero también implica desafíos importantes.
Durante sus primeros años, The Garzón School atravesó la intensidad propia de toda etapa fundacional. Mientras diseñaban programas educativos, ampliaban el equipo y desarrollaban el campus, también necesitaban sostener el compromiso de las personas que habían apostado por el proyecto desde el inicio.
Muchas veces eso significó pedir a los integrantes del equipo fundador un nivel de involucramiento que excedía las responsabilidades tradicionales de sus cargos.
La vocación estaba presente. El riesgo era el desgaste.
La pregunta era cómo asegurarse de que la energía y el compromiso que habían impulsado el proyecto durante sus primeros años siguieran siendo sostenibles a medida que la organización crecía.
Fue en ese contexto que decidieron trabajar junto a Great Place to Work®.
Según explica el equipo directivo, buscaban algo más que una certificación o un reconocimiento externo. Necesitaban un termómetro de su cultura.
"GPTW nos dio el termómetro que necesitábamos para asegurarnos de que, mientras construíamos un colegio de excelencia para nuestros estudiantes, no estuviéramos descuidando a las personas que lo hacen posible todos los días. "
Una herramienta que les permitiera comprender cómo estaba viviendo la experiencia de trabajo su equipo, identificar oportunidades de mejora y contrastar sus percepciones con información objetiva. También querían contar con un benchmark que les ayudara a fortalecer su posicionamiento como empleador en un mercado donde atraer talento docente de calidad es cada vez más desafiante.
En palabras de la propia organización, Great Place to Work® se convirtió en una forma de medir aquello que corrían el riesgo de evaluar únicamente desde la intuición.
Otro de los elementos que más aparecen en las respuestas de los colaboradores es la confianza.
En The Garzón School la autonomía no se define únicamente desde el liderazgo.
Es algo que las personas experimentan todos los días.
Los docentes tienen libertad para aportar ideas, adaptar experiencias de aprendizaje y participar activamente en la evolución constante del proyecto educativo.
Como expresa una colaboradora:
"Me encanta que me den espacio para crear y que confíen en mí."
Y otra agrega:
"Se nos confía diseñar, adaptar e implementar el currículo de maneras que se alineen con nuestras fortalezas pedagógicas y las necesidades de nuestros estudiantes."
Los resultados de Great Place to Work® validan esa experiencia:
Uno de los hallazgos más valiosos del proceso fue identificar que, en algunos aspectos, la experiencia del equipo difería de la percepción que tenía el liderazgo. Lejos de generar resistencia, esa evidencia fue recibida como una oportunidad para escuchar, comprender y mejorar.
La información proporcionada por Great Place to Work® impulsó conversaciones internas más honestas, ayudó a revisar supuestos y permitió priorizar acciones concretas para fortalecer la experiencia de las personas.
Lo más importante fue que el feedback no quedó archivado en un informe. Se transformó en una herramienta para la toma de decisiones.
Y los colaboradores percibieron que su voz generaba consecuencias reales.
En The Garzón School entienden el liderazgo como un rol de servicio.
Los resultados brindaron a la empresa una radiografía clara de la experiencia de sus equipos y herramientas concretas para acompañar su evolución.
Lejos de generar resistencia, esta información abrió conversaciones más honestas.
Permitió revisar supuestos.
Los datos mostraron una cultura sustentada en la confianza: el 97% de las personas afirmó que sus jefes son accesibles y que es fácil hablar con ellos, mientras que el 100% señaló que sus líderes confían en su capacidad para hacer bien su trabajo sin necesidad de supervisión constante.
A esto se suma una fuerte percepción de autonomía, responsabilidad y coherencia, reflejada en líderes que hacen lo que dicen y promueven espacios de trabajo basados en la confianza mutua.
Estos indicadores refuerzan una cultura donde la autonomía, la confianza y el diálogo forman parte de la experiencia cotidiana.
Como reflejan algunos comentarios del equipo:
"Promover una escucha activa orientada a encontrar soluciones que garanticen el bienestar de todo el equipo."
"El ser escuchado ante cualquier sugerencia, necesidad de cambio, apoyo o recursos. Te sentís cuidado y respetado."
El bienestar también apareció como uno de los grandes diferenciales de la organización. El 93% de los colaboradores considera que sus jefes se interesan por ellos como personas y no únicamente como empleados, y el mismo porcentaje siente que puede ausentarse cuando lo necesita para atender asuntos personales.
Además, las personas destacan la disponibilidad de recursos y herramientas para desempeñar su trabajo, un entorno física y emocionalmente seguro y oportunidades de desarrollo a través de planes de carrera y crecimiento profesional. Este conjunto de prácticas se refleja en indicadores especialmente sólidos de compromiso: 9 de cada 10 colaboradores desean seguir formando parte de ella a largo plazo.
Gracias a las plataformas de Great Place To Work®, estos insights se transformaron en información accionable para la toma de decisiones, permitiendo a los líderes identificar fortalezas, priorizar oportunidades de mejora y seguir construyendo una experiencia de trabajo cada vez más consistente y positiva para las personas.
Los resultados muestran que el esfuerzo por construir una cultura sólida mientras la organización crecía está dando frutos.
Pero el impacto va más allá de los números.
La Certificación™ y la inclusión durante dos años consecutivos en el ranking de Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Uruguay ayudaron a fortalecer la marca empleadora de la organización y validar externamente una cultura que ya era valorada por sus colaboradores.
Hoy, cada vez más candidatos mencionan esa reputación como uno de los motivos para acercarse a la institución.
The Garzón School es un gran lugar para trabajar, una señal clara de que la organización ha logrado construir una cultura basada en la confianza, el bienestar y el sentido de pertenencia.
Cuando las personas encuentran propósito en lo que hacen, no solo aumenta su compromiso diario, sino también su disposición a contribuir, innovar y acompañar el crecimiento de la institución en el largo plazo. Este nivel de conexión emocional con el trabajo fortalece la retención del talento, favorece la construcción de equipos más estables y consolida una cultura capaz de sostenerse y evolucionar con el tiempo.
Es la confirmación de que la forma en que cuidan a las personas está alineada con el propósito que buscan desarrollar en sus estudiantes.
Los reconocimientos también fortalecieron la confianza de otros grupos clave vinculados a la institución, como las familias, los proveedores y la comunidad educativa en general, quienes encontraron en estos logros una confirmación independiente del compromiso de The Garzón School con las personas.
Al mismo tiempo, la organización comenzó a percibir un efecto cada vez más visible en la atracción de talento. Hoy, numerosos candidatos mencionan su reputación como lugar para trabajar como uno de los principales motivos para acercarse a la institución.
De esta manera, los reconocimientos no solo reflejan la calidad de la experiencia que viven las personas dentro de la organización, sino que también contribuyen a proyectarla hacia afuera, fortaleciendo su posicionamiento y su capacidad para atraer a quienes comparten sus valores y propósito.
Sam agrega una reflexión que resume el aprendizaje de todo el proceso
Las organizaciones que desarrollan las mejores culturas no esperan a que aparezcan los problemas para escuchar a sus equipos.
Miden.
Comprenden.
Actúan.
Porque cuando las personas sienten confianza, autonomía, orgullo y pertenencia, la cultura deja de ser una aspiración y se convierte en una ventaja competitiva capaz de impulsar el crecimiento sostenible de la organización.
Contáctanos y hagamos de tu empresa un gran lugar para trabajar.